General Conference Daily Bulletin, 1893
El mensaje del tercer ángel (nº 23)
A.T. Jones


Quisiera que dispusiéramos de seis semanas más, en las que poder estudiar el mensaje del tercer ángel. [Congregación: "Amén"]. Naturalmente, cada uno por separado disponemos de mucho más tiempo que ese: me refiero a que pudiéramos permanecer por seis semanas juntos. De esa forma podríamos lograr una buena aproximación de lo que constituye el mensaje para este tiempo. Si guardamos aquello que el Señor nos ha dado y lo llevamos al salir de aquí, todo cuanto resta es estudiar el mensaje y predicarlo, y crecerá en la medida en que así hagamos. Si permanecemos en lo que hemos recibido aquí y lo predicamos, todos veremos las cosas de la misma forma.

La hora es ya tan avanzada, y queda tanto por decir antes que nos separemos, que todo cuanto podemos hacer esta noche es tocar algunos puntos relativos a las líneas que debemos seguir en el momento actual, y que habrán de ser a partir de ahora como líneas directrices.

Abramos la Biblia en Apocalipsis 13 y estudiemos ese pasaje de las Escrituras que hace referencia a los Estados Unidos, procurando identificar en qué parte de la profecía hace irrupción ese poder que "engaña a los habitantes de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia" (vers. 14). Muchos están perdiendo de vista aquello que ya ha ocurrido, al mantener su atención anclada en algo que creen que debía haber sucedido previamente; y habiendo fijado su atención en aquello que pensaban que debía haber sucedido, y olvidando lo que ya ha sucedido, seguirán apartándose más y más de la luz, estando cada vez menos preparados para afrontar esas cosas, sea que hayan ocurrido ya, o que estén por ocurrir.

En los versículos 13 y 14 encontramos la declaración profética que caracteriza la obra de ese poder: "Hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Engaña a los habitantes de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que le hagan una imagen a la bestia que fue herida de espada y revivió".

Debido al orden en el que se lo expresa, no pocos me han escrito afirmando que tienen que haber sucedido todas esas cosas antes de que se forme la imagen de la bestia, y que esas manifestaciones prodigiosas son la obra del espiritismo, que será el que persuada a la gente a formar la imagen de la bestia. Al respecto es importante que estudiemos la profecía y comprobemos lo que dice, y hasta donde nos sea posible, lo que no dice.

Comencemos en el versículo 11 de ese capítulo: "Después vi otra bestia que subía de la tierra. Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón". ¿Cuándo hablaba como un dragón?, ¿cuando subió de la tierra al principio? [Congregación: "No"]. ¿Cuándo comienza a hacerlo? Leamos el versículo 15: "Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablara e hiciera matar a todo el que no la adorara". Entonces sí que habla como dragón, ¿no os parece? [Congregación: "Si"]. ¿Es la imagen de la bestia, la que habla como un dragón? [Congregación: "Sí"]. ¿Estaba ya constituida la imagen de la bestia, cuando esta "otra bestia" subió de la tierra? [Congregación: "No"]. ¿Hablaba entonces como un dragón? [Congregación: "No"]. Por lo tanto, ese versículo no tiene su aplicación en el lugar del texto en el que aparece escrito. A fin de que lo comprendáis mejor, examinad el Testimonio 32, p. 208, escrito en 1885:

"El movimiento dominical se está abriendo paso en las tinieblas. Los dirigentes están ocultando el fin verdadero, y muchos de los que se unen al movimiento no ven hacia dónde tiende la corriente que se hace sentir por debajo. Los fines que profesan son benignos y aparentemente cristianos" (2 Joyas de los Testimonios, p. 152).

¿Tiene eso algo que ver con la bestia que tiene dos cuernos como los de un cordero? [Congregación: "Sí"].

"Los fines que profesan son benignos y aparentemente cristianos; pero cuando hablen, se revelará el espíritu del dragón" (Id.)

"Cuando hablen". Se escribió en 1885. Todavía no habían "hablado". ¿Cuándo subió esta bestia de la tierra? [Congregación: "En 1798"]. "Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero" en el momento en que hizo su aparición, y los ha venido teniendo todo el tiempo, ¿no es así? [Congregación: "Sí"]. "Los fines que profesan son benignos y aparentemente cristianos". Pero hay ahí una profecía: "Hablaba como un dragón", y hemos visto que es la imagen de la bestia la que habla, decretando la muerte de todos los que no la adoran. Es la voz del dragón. "Cuando hable, se revelará el espíritu del dragón".

Así pues, el versículo 11 no halla su cumplimiento en el lugar cronológico que ocupa en el texto, en ese orden en el que aparece en la profecía. La última expresión del versículo 11 no se cumple hasta haberlo hecho lo que anuncia el 15.

Versículo 12: "Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada". ¿Ha ejercido ya esa bestia que subió de la tierra todo el poder de la primera bestia, la que la precedió? [Congregación: "No"]. ¿Ha obligado a los moradores de la tierra a que adoren a la primera bestia? [Congregación: "No"]. Por lo tanto, ¿se cumple ese versículo 12 antes de llegar el tiempo del versículo 15? [Congregación: "No"]. ¿Se cumplirá al quedar configurada la imagen de la bestia? [Congregación: "Sí"].

Por lo tanto, esos dos versículos de la profecía no hallan su cumplimiento en el preciso orden en el que aparecen escritos. ¿Lo comprendéis? [Congregación: "Sí"].

Versículo 13: "También hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres". ¿Se cumple eso antes de que se forme la imagen de la bestia? [Congregación: "No"]. Si habéis leído el volumen IV {el actual Conflicto de los siglos}, sabréis que se trata de una de las últimas maniobras de Satanás antes de que él mismo se personifique. Si no habéis leído ese volumen, hacedlo y veréis que el hacer descender fuego del cielo es una de las últimas cosas que tienen lugar antes de la aparición personal de Satanás, si no precisamente la última. De hecho, el volumen IV no especifica si sucederá antes o después de la aparición personal de Satanás, pero aún asumiendo la posibilidad más extrema, se la encuentra entre los hechos acaecidos cuando los poderes mismos de las agencias satánicas alcanzan su máxima expresión a fin de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos. Ese milagro se realiza con la pretensión de demostrar a los hijos de Dios que están equivocados al guardar el sábado. Tiene categoría de prueba decisoria, y será uno de los últimos acontecimientos, o quizá el último antes del decreto de muerte. La lucha tendrá lugar entre los poderes de la tierra y el Señor; entre aquellos que se someten y doblegan a los poderes de la tierra, y los que obedecen al Señor.

Ahora bien, ¿se van a efectuar todos esos milagros de forma abierta y descarada en contra del Señor? ¿Es esa su forma de operar? [Congregación: "No"]. ¿Los van a realizar quines niegan abiertamente a Jesucristo? [Congregación: "No"]. ¿Quién va a realizarlos? Los que profesan ser Cristo ellos mismos. "Se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios" (Mar. 13:22). Serán los que profesan ser representantes de Jesucristo quienes realizarán esos prodigios mentirosos, pretendiendo que Cristo está con ellos, y que Dios está de su parte. Pero los que conocen al Señor sabrán que no es así, y los rechazarán. Se va a producir ese desafío. En cierto punto en la historia se suscitó una discusión acerca de si Dios era el Señor, o si era el sol –Baal-. Lo que demostró al pueblo que Elías era un hombre de Dios, y que su Dios era el verdadero -y no el sol-, fue precisamente el fuego que descendió del cielo.

Se producirá eso mismo de nuevo, pero esta vez para engañar, y ahora serán los siervos de Baal los que harán descender fuego del "cielo". Profesan que Baal es Dios, siendo que en realidad se trata de Satanás. Os presentarán este desafío: "Decís que la Biblia es la palabra de Dios. ¿Es así? –‘Sí’. ¿Afirmáis que el Dios de la Biblia es vuestro Dios? –‘Sí’. Y afirmáis que se debe guardar el sábado por ser la señal de lo que Dios es para el hombre y de lo que Cristo es para el hombre, ¿no es así? –‘Efectivamente, esa es nuestra posición’. Bien, en una ocasión anterior se recurrió a una prueba que decidió la cuestión. Consistió en hacer venir fuego del cielo. Eso decidió en aquella ocasión que el Señor era el verdadero Dios. Ahora os ofrecemos recurrir a esa misma prueba, acorde con vuestra propia posición. Os desafiamos con franqueza y sin trampa; os damos una justa oportunidad y os decimos: si nosotros somos los hombres de Dios, si es él nuestro Dios, si él está con nosotros y no con vosotros, que descienda fuego del cielo a la tierra".

¿Qué sucederá entonces? Ese fuego descenderá ante la vista de los hombres. "También hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres". Así sucederá, y será utilizado para decidir la cuestión, para demostrar que son ellos quienes tienen a Dios de su parte. Y cuando el verdadero pueblo de Dios objete que no es esa la prueba de la verdad, que eso no demuestra nada, replicarán: ‘Nos basamos en vuestras propias evidencias: Decís que creéis en la Biblia, que es vuestro fundamento, y admitís que esa prueba decidió la cuestión entonces. Pero ahora, cuando efectuamos idéntica prueba, negáis que eso tenga ningún valor decisorio. ¿Qué sentido tiene que intentemos seguir razonando con vosotros?’ Evocarán esa evidencia probatoria sobre la que pretenderán basarse, y añadirán: ¿Qué más se puede hacer, sino matar a personas como vosotros?’ Se acabarán vuestras oportunidades de dialogar con ellos, dado que el destino del mundo, las plagas, epidemias y todas esas cosas que estarán viniendo a nuestro mundo, lo serán -según ellos- por vuestra insensatez, por vuestra obcecación en no someteros, por vuestra determinación irrazonable en seguir vuestro propio camino al precio que sea. ‘A fin de salvar personas cuyas vidas son preciosas, lo único que podemos hacer es deshacernos de vosotros’. Podéis fácilmente comprender que lo anterior no ha de suceder antes, sino después de que se haya formado la imagen de la bestia.

Hermanos, no es sólo tiempo de que leamos el volumen IV, sino de que lo re-leamos y lo volvamos a leer a fin de comprender cuál es el estado de cosas actual. Es tiempo de que lo leamos. No podemos permitirnos ignorarlo.

Podéis, pues, ver por vosotros mismos que los tres versículos que hemos leído no se han de cumplir en el orden preciso en que están escritos.

Sigamos leyendo: "Engaña a los habitantes de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia". Leamos ahora otro pasaje en el capítulo 19 de Apocalipsis, referente a la venida del Señor: "Vi a la bestia y a los reyes de la tierra y sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. La bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen" (vers. 19 y 20).

Alguien me habló recientemente sobre otra versión de la Biblia –ignoro si se trata de la Revised Versión o de alguna otra-, que traduce así el pasaje: "El falso profeta que obraba milagros en su presencia, milagros con los que engañaba a quienes habían recibido la señal de la bestia y que habían adorado su imagen".

[Pastor D.T. Bourdeau: "También la Biblia en francés lo traduce así"]. Eso muestra, por lo tanto, que los milagros, los prodigios mentirosos, tienen por efecto engañar a quienes recibieron la señal de la bestia. Ahora bien: ¿se recibe la señal de la bestia antes de haberse constituido la imagen? Bajo la predicación del mensaje, con la responsabilidad que trae, ¿se tiene a las personas por responsables de recibir la señal de la bestia y de adorar a la bestia antes de que ésta se levante y fuerce sus conciencias? –No. Ya vimos en los estudios previos que hasta constituirse la imagen de la bestia, había una vía para escapar a la adoración de la bestia. Era aún posible rehusar adorarla; pero una vez que se forma la imagen de la bestia no hay manera humana de negarse a adorarla, dado que no hay lugar en toda la tierra que no esté sometido al poder de la bestia. En consecuencia, no hay ya escapatoria posible, y es entonces cuando se tiene a los hombres por responsables de adorar, bien sea a la bestia, o bien a su imagen. No hay alternativa. La única solución es volverse a Dios. Llegará, pues, un tiempo en el que la decisión será ineludible, y tendrá lugar entre Dios y los poderes terrenales.

Leed el capítulo 16 de Apocalipsis. Se advierte allí de la caída de las plagas sobre los que adoraron a la bestia y a su imagen. Leemos en los versículos 13 y 14 –bajo la sexta plaga-: "Vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del..." ¿Cómo dice? ¿Dice acaso "Vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca de los engañados, lo que haría que fuera formado el falso profeta? [Congregación: "No"]. ¿Cuál es otra forma de referirse al falso profeta? [Congregación: "La bestia de dos cuernos"]. La imagen de la bestia es el falso profeta, puesto que en el capítulo 19 leemos: "Vi a la bestia y a los reyes de la tierra y sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. La bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen" (vers. 19 y 20). En el capítulo 13 leemos: "Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada" (vers. 12). Por lo tanto, ¿quién es el falso profeta? –La imagen de la bestia.

Esos espíritus, son espíritus de demonios. El siguiente versículo (14), dice: "Son espíritus de demonios, que hacen señales y van a los reyes de la tierra en todo el mundo para reunirlos para la batalla de aquel gran día del gran Dios Todopoderoso". ¿De dónde proceden esos espíritus de demonios que obran milagros? Vienen de alguna parte, ¿no es así? Vienen de algún lugar para obrar esos prodigios, y con el fin de congregar a la gente para la batalla del gran día del Dios Todopoderoso. Esos espíritus de demonios hacen aparición en ese momento, con su poder para obrar milagros, a fin de lograr cierto resultado. ¿De dónde vienen? De la bestia y del falso profeta (que es lo mismo que la imagen de la bestia). Así pues, de esos testimonios, y de estos dos versículos, se deduce necesariamente que esos prodigios mentirosos obrados para engañar a las gentes tienen lugar una vez que se ha formado la imagen de la bestia, y no con el fin de que ésta se forme.

Veamos si estamos en lo correcto. Testimonio 32, p. 207:

"Para obtener popularidad y apoyo, los legisladores cederán a la demanda de una ley dominical" (Joyas de los Testimonios, vol. 2, p. 150).

¿Lo harán? ¡Ya lo han hecho! ¿Está ya cumplido? [Congregación: "Sí"]. Efectivamente. Lo han hecho, y han afirmado públicamente que ha sido con ese expreso propósito. Encontramos la prueba, como nunca antes la habíamos visto, en el folleto "The Captivity of the Republic". Es un informe de la disertación presentada ante el Comité "World’s Fair Sunday Closing Bill" (Decreto de cierre dominical de la Feria Mundial), un resumen de lo que dije aquí en mi segunda charla. Actualmente está en proceso de impresión para ser publicada. La idea fundamental consiste en que las iglesias han secuestrado a la república {de América del Norte} manteniéndola cautiva, y las propias alocuciones de los congresistas, no solamente las de Hiscock y Hawley y las del verano pasado, sino especialmente las declaraciones más recientes –procedentes de miembros de ese Comité que habían tenido que escuchar nuestros argumentos muy a pesar suyo- reconociendo que no debían avanzar más en esa dirección por temor a la lesión que podría causar el elemento eclesiástico en las ferias y en el país en general así lo atestiguan. Lo encontramos ahí una vez tras otra en formas diferentes, proveyendo mayor evidencia aún de la que disponíamos el verano pasado; pero continúan afirmando que lo hicieron por esa razón, y que lo siguen manteniendo ahora por idéntico motivo. Por lo tanto, todo aquel que se aplique a observar la evidencia, lo podrá ver cumplido vez tras vez.

Continuemos leyendo el Testimonio 32:

"Los que temen a Dios no pueden aceptar una institución que viola los preceptos del Decálogo" (2 Joyas de los Testimonios, p. 150).

Esa institución establecida por hombres ávidos de promoción y popularidad, ¿hace referencia a algún precepto del Decálogo? [Congregación: "Sí"]. ¿Se cita en esa institución algún precepto del Decálogo? [Congregación: "Sí"]. Pues en ese caso, "los que temen a Dios no pueden aceptar[la]". ¿No os parece? [Congregación: "Amén"].

"Los que temen a Dios no pueden aceptar una institución que viola los preceptos del Decálogo" (Id.)

Se trata de una institución que viola tan abiertamente un precepto del Decálogo, que el gobierno no puede establecerla sin anular ese precepto {4º mandamiento} del Decálogo, alterándolo en su totalidad. No los pusieron en paralelo, uno al lado del otro. Tampoco promulgaron una ley dominical por sus propios méritos, sino que tomaron deliberadamente el precepto divino, le quitaron aquello que Dios había puesto en él, e implementaron lo que la Iglesia Católica había puesto en su lugar.

"Sobre este campo de batalla se produce el último gran conflicto de la controversia entre la verdad y el error" (Id.)

La batalla ha comenzado; al terminar esta asamblea habremos de hacerle frente.

"Y no se nos deja en duda en cuanto al resultado. Ahora, como en los días de Mardoqueo, el Señor vindicará su verdad y su pueblo. Por el decreto que imponga la institución del papado en violación a la ley de Dios, nuestra nación se separará completamente de la justicia" (Id, p. 151).

Una cuestión en este punto: os quiero preguntar si se ha cumplido ya o no. Recordad que ese testimonio se escribió en 1885:

"Cuando el protestantismo extienda la mano a través del abismo para asir la mano del poder romano..." (Id.)

Cuando "extienda la mano". En 1884 dijo que iba a hacerlo. Cuando llegó ese testimonio especial, ahora hace un año, afirmó que iba a suceder. Está ahora sucediendo. Sabemos positivamente que ha extendido la mano. Leamos del Testimonio 33, p. 240:

"Cuando nuestra nación abjure de tal manera los principios de su gobierno que promulgue una ley dominical, en este acto el protestantismo dará la mano al papismo" (2 Joyas de los Testimonios, p. 318 y 319).

Ha dado ya la mano al papismo en ese acuerdo, y en el proceso de conseguirlo. Se ha dado la mano con el papado. Por lo tanto, eso se ha cumplido ya, ¿no os parece? [Congregación: "Sí"]. El Testimonio se ha cumplido, pues, hasta ese punto.

Seguimos con ese mismo párrafo del Testimonio 33:

"Cuando nuestra nación abjure de tal manera los principios de su gobierno que promulgue una ley dominical, en este acto el protestantismo dará la mano al papismo; y con ello recobrará vida la tiranía que durante largo tiempo ha estado aguardando ávidamente su oportunidad de resurgir en activo despotismo" (Id.)

En estudios precedentes y mediante los últimos testimonios habidos al respecto, ya hemos visto que es mediante la influencia del gobierno de Estados Unidos como todas las naciones van a ser atraídas hacia el papado, y una vez que eso haya sucedido, será este mismo país el que de vida a ese espíritu tiránico que se extenderá por todo el mundo. Así pues, ese es el punto en que nos encontramos. Veamos qué es lo que falta, lo que está por venir. En la página 207 del Testimonio nº 32, leemos:

"Cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo..." (2 Joyas de los Testimonios, p. 151).

Todo se ha cumplido ya, hasta justo antes de este último punto. A partir de ahí está aún pendiente de cumplimiento.

"Cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo, cuando, bajo la influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su constitución como gobierno protestante y republicano..." (Id.)

Cuando juntó sus manos con el papado fue para establecer una institución papal, tal como nos había predicho el testimonio que se imprimió en el Bulletin, poniendo de lado el memorial de Dios y estableciendo en su lugar el falso sábado. Procediendo así, se ha dado las manos con el papado. Ha establecido la institución del papado en lugar de la institución divina. Hasta ahí se ha cumplido; se ha cumplido al darse las manos con el papado. Lo que falta es que se de las manos con el espiritismo. Entonces, "bajo la influencia de esta triple unión", todo principio, no sólo como gobierno protestante, sino también republicano, será repudiado. Un gobierno republicano es un gobierno del pueblo, en contraste con uno monárquico. ¿Cuál es el propósito de Satanás al obrar todos esos milagros? Leamos primeramente el resto de la frase:

"Cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo, cuando, bajo la influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su constitución como gobierno protestante y republicano, y haga provisión para la propagación de las mentiras y seducciones papales, entonces sabremos que ha llegado el tiempo en que se verá la asombrosa obra de Satanás, y que el fin está cerca" (Id.)

¿Cuál es el propósito de Satanás en esos milagros? ¿No pretende acaso demostrar que él es el Cristo? [Congregación: "Sí"]. "Se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos" (Mat. 24:24). Satanás se pondrá a sí mismo en el lugar de Cristo.

Cristo es Rey, ¿no es así? [Congregación: "Sí"]. Cuando, mediante esos milagros, Satanás ocupe el lugar de Cristo, será con la pretensión de ser lo mismo que él. Para cuando eso suceda, todo principio republicano habrá sido objeto de repudio, y quedará establecida una monarquía. Por lo tanto, el objeto del espiritismo es preparar el camino para la pretendida venida de "Cristo", y para el establecimiento de su reino en la tierra.

Veis, pues, que habiendo avanzado ya tanto, les va a costar poco dar el próximo paso y reconocer a "Cristo" como rey. Tal es el asunto que están ahora urgiendo los representantes de la Reforma Nacional, quienes han estado trabajando con éxito por lograr su objetivo, y que reconocen la fuerza de lo que se ha conseguido en cuanto a hacer de la nuestra una "nación cristiana". El proceso continuará por esos mismos derroteros. De alguna forma se reconocerá ese principio, y se darán las manos con el espiritismo. Una vez que eso haya sucedido, una vez que el camino esté despejado, "Cristo" será reconocido como rey. Eso abre el camino a que Satanás venga como cristo y establezca su reino aquí, realizando todos esos milagros y arrastrando el mundo tras de sí. Es ahí donde se levanta el clamor –tal como expresa el vol. IV-, "¡Cristo ha venido! ¡Cristo ha venido!" (El conflicto de los siglos, p. 682).

¿No muestra eso que la obra de Satanás en el espiritismo, en todos esos prodigios y milagros con los que engaña a los hombres, ocurre después del establecimiento de la imagen {de la bestia}, tal como indica la profecía?

"Diciendo a los habitantes de la tierra que le hagan una imagen a la bestia que fue herida de espada y revivió. Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablara e hiciera matar a todo el que no la adorara. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, y que ninguno pudiera comprar o vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre" (Ap. 13:14-17).

Podéis comprobar una vez más que hasta el versículo 15, ni uno solo de los versículos se ha cumplido en el orden en el que aparece en el pasaje. ‘Bien –dirá alguno-, entonces ¿cómo vamos a poder saber el cuándo de su cumplimiento?’ En el volumen IV encontramos también respuesta a esa pregunta. Leemos en la página 443:

"Para saber a qué se asemeja la imagen y cómo será formada, debemos estudiar los rasgos característicos de la misma bestia: el papado" (El conflicto de los siglos, p. 496).

Hemos de aprender del cumplimiento de la profecía y ser capaces de detectarlo, a partir de nuestro conocimiento acerca de lo que constituye una imagen. Dicho de otro modo: no se espera que comprendamos el cumplimiento de esa profecía a partir exclusivamente de la profecía misma; por el contrario, hemos de captarla y comprenderla a partir del registro de la naturaleza, del modus operandi y disposición de aquella bestia, de la cual ésta no es más que una imagen. Así pues, a fin de saber cuándo han de cumplirse esas profecías, hemos de estar familiarizados con el original, con la bestia. La hemos de conocer bien a fin de encajar en su lugar correspondiente cada uno de los puntos que vayan apareciendo, a la luz de lo que conocemos del original. Y sabiéndolo, podremos guardarnos de ello.

Hay una peculiaridad en relación con esta profecía, que no se da en la mayoría de las otras. Hay otras profecías, como la de Daniel 7, la serie sucesiva de Babilonia, Medo-Persia, Grecia, Roma, etc, en las que el ser humano podía comprobar su cumplimiento en el suceso anunciado, y sentirse perfectamente seguro en él. Dicho de otro modo: ¿Estaba en terreno seguro aquel que, conociendo las Escrituras, esperaba que otro reino sucediera a Babilonia, y que esperaba que fuese Medo-Persia, reconociendo el momento en el que hallaba cumplimiento en el propio suceso? Sí. Podía observar su cumplimiento y podía observar el evento mismo. Pero atención: en esta profecía que viene al final del mundo, y en la vorágine de los eventos que configuran el final del mundo, aquel que espere a ver su cumplimiento para ponerse en acción, comprobará que llegó demasiado tarde.

Por lo tanto, se trata de una profecía con la que Dios quiere que estemos tan familiarizados de antemano, como para poder subsistir en ella estando en el lado correcto, y no a remolque de su cumplimiento. Y a fin de permitir que sea así, el Señor nos proporciona una figura que ya se ha cumplido en la historia; nos da el desarrollo de los eventos que ocurrieron ya, que se cumplieron ante la vista de todos en un lento proceso, de forma que estudiando a cámara lenta la forma en que tuvieron lugar, podamos llegar a estar bien familiarizados con los principios que se establecieron, con su subsiguiente desarrollo y con el resultado al que llevaron. Y nos lo da de ese modo a fin de que podamos comprender todas esas cosas con las consecuencias que acarrean, de forma que cuando se de en el futuro el primer indicio de cosas semejantes, podamos prever cuál será su continuación con la suficiente antelación, teniendo así amplia oportunidad para estar alerta y no resultar sorprendidos y atrapados.

Esa es la razón por la que el Señor no quiere que analicemos el cumplimiento de esa profecía en la profecía misma; la razón es que si esperamos a hacer así, las cosas más importantes en el cumplimiento de la profecía serán precisamente aquellas de las que depende nuestra salvación en el preciso momento en que se esté cumpliendo; y si por entonces estamos en el lado equivocado, habrá sido para siempre demasiado tarde. Por lo tanto, el Señor ha hecho provisión para que comprendamos a la bestia de forma cabal en su modo de operar, a fin de que al estudiarla resultemos capacitados para detectar su imagen en todas sus fases y facetas. Puesto que la conocemos bien, nos bastará el primer indicio de cualquier cosa semejante en la que podamos reconocer esos elementos, de forma que podamos decir: "Esto significa la imagen de la bestia; está ahí encerrada, y debo evitar cualquier conexión con ello ahora y por siempre". Observando el desarrollo de ese germen que habremos detectado -sabiendo que es el espíritu y el principio del papado cuando comenzó-, cuando lo vemos, lo reconocemos y lo evitamos en cada uno de sus pasos, estamos en terreno seguro; pero en caso contrario nos hallamos en terreno peligroso.

Por lo tanto el Espíritu de Profecía nos ha dicho que si queremos saber acerca de la imagen, hemos de estudiar su original: la bestia. Los que proceden de ese modo será capaces de detectar la iniquidad en cada una de sus fases, no importa de qué forma se presente o de dónde venga, aunque sea solamente un comienzo incipiente de ella.

Hermanos, es de la mayor importancia que consideremos estas cosas y que las comprendamos, de forma que no resultemos vencidos, que no nos sorprendan sin la preparación necesaria en cada momento, sino que andemos siempre con antelación en la mente y en la luz del Espíritu de Dios.

Vuelvo a repetirlo. Debido a la propia naturaleza de los hechos y al ritmo frenético en que se han de desarrollar los eventos en estos últimos días, a fin de permanecer en terreno seguro debemos anticiparnos al cumplimiento de esos eventos. Y a fin de prepararnos para ellos, Dios los ha ido trazando con detalle ante nosotros en la evidencia histórica de la bestia. Nos lo ha dibujado de forma que podamos estudiarlo calmadamente en su lento desarrollo, hasta alcanzar la plenitud de sus ruinosos resultados en el pasado. Está de esa forma a nuestro alcance, mediante la iluminación del Espíritu de Dios, anticiparnos a lo que está ahora por venir, de forma que cuando llegue, por rápidamente que lo haga, lo afrontemos con buen ánimo debido a que conocemos de antemano su significado.

Eso es todo cuanto puedo decir sobre esa línea particular de profecía, o sobre ese pasaje. Me ha parecido necesario prestarle atención antes de separarnos, debido al gran número de preguntas que he recibido al respecto.

Hagamos ahora un esbozo de lo que presenta el libro de Apocalipsis después de eso. El mensaje del tercer ángel nos advierte en relación con la bestia y su imagen, así como acerca del peligro de beber el vino de la ira de Dios. Sigue a continuación la venida del Salvador para cosechar la mies de la tierra, y se describe al pueblo de Dios de pie en el monte de Sión. Encontramos ahí un esquema de lo que ha de suceder desde el punto en el que ahora estamos hasta la victoria final.

El capítulo 16 se refiere a las plagas; el 17 a Babilonia la grande, la madre; el 18 es el mensaje de advertencia, los tiempos del refrigerio, la lluvia tardía, la tierra alumbrada por la gloria de Dios, el llamado a salir de Babilonia por haber caído y por haberse convertido en albergue de demonios y de todo espíritu inmundo, de toda ave inmunda y aborrecible, y también el llamado a no recibir sus plagas, dado que Dios se ha acordado de sus maldades. La Palabra avanza entonces y describe las escenas del juicio de Dios sobre la gran Babilonia, que termina en su ruina y perdición completas.

Recordaréis que el capítulo 19 es un cántico, la voz de una gran multitud en el cielo, diciendo: "Salvación, honra, gloria y poder son del Señor Dios nuestro, porque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que corrompía la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella... Entonces los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono. Decían: ‘¡Amén! ¡Aleluya!’ Y del trono salió una voz que decía: ‘Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que lo teméis, así pequeños como grandes’. Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas y como la voz de grandes truenos, que decía: ‘¡Aleluya!, porque el Señor, nuestro Dios Todopoderoso, reina. Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente (pues el lino fino significa las acciones justas de los santos). El ángel me dijo: ‘Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero’. Y me dijo: ‘Estas son palabras verdaderas de Dios’". Lo siguiente que ve es el cielo abierto, un caballo blanco y la venida de Cristo, la destrucción de las naciones de la tierra; la bestia y su imagen son arrojadas al lago de fuego, y los demás son muertos a espada.

El capítulo 20 describe entonces el apresamiento de Satanás, así como la resurrección de los justos. Transcurren los mil años y tiene lugar la resurrección, juicio y destrucción de los impíos. El capítulo 21 introduce la tierra nueva con su ciudad celestial. Y el capítulo 22 afirma: "No habrá más maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en ella, sus siervos lo servirán, verán su rostro y su nombre estará en sus frentes. Allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos".

Hermanos, ¿no veis a partir del mensaje del tercer ángel de Apocalipsis 14, que una vez que se haya formado la imagen de la bestia, todo el resto del libro de Apocalipsis es puramente historia, tal clara como sea posible escribirla? Desde el tiempo en que se haya formado la imagen de la bestia, y progrese el mensaje del tercer ángel de la forma predicha, tal como vemos en esta asamblea, a medida que avancemos con el mensaje, el resto del libro de Apocalipsis es pura historia de principio a fin. Está ante nosotros la sucesión de los eventos en su mutua relación: en eso consiste el resto del libro.

Hay otra palabra que queremos leer en este punto. La reconoceréis sin duda. Está en Testimonies, vol. 1, p. 186. Se refiere al mensaje dirigido a Laodicea:

"Tiene por objeto despertar al pueblo de Dios, hacerles ver sus reincidencias y llevarlos a un arrepentimiento cabal, a fin de que resulten favorecidos con la presencia de Jesús y sean hechos idóneos para el fuerte pregón del tercer ángel. Al llegar este mensaje al corazón, llevaba a una profunda humildad ante Dios. Eran enviados ángeles en todas direcciones a fin de preparar los corazones incrédulos para la verdad. La causa de Dios comenzó a levantarse, y su pueblo se dio cuenta de su posición".

Ahí es donde estamos. El Señor ha dicho: "¡Levántate!" ¿No es así? [Congregación: "Así es"]. Nos ha guiado al mensaje que nos dice: "¡Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz...!" Bien, ha llegado el momento de que nos levantemos. Nos hemos levantado, pues nos lo ordenó, y así nos lo dice. Nos hemos levantado, pues no debemos olvidar que cuando él pronuncia la palabra y nos sometemos a ella, esa palabra se cumple. Él nos dice: "¡Levántate!" Nosotros le respondemos: "Señor, así sea". Y él nos levanta. Su palabra lo efectúa. Nos manda que resplandezcamos. Le respondemos: ‘Señor, sea así’. Y así sucede. En lo antiguo, cuando las tinieblas cubrían la tierra, dijo: "Sea la luz", y fue la luz. Ahora dice: "¡Levántate!" Esa palabra, cuando reposamos en ella, nos levanta. Nos dice que resplandezcamos. Cuando confiamos en esa, su palabra, nos hace resplandecer. Su palabra hoy, al decirnos "¡Resplandece!", contiene tanta luz como aquella que pronunció cuando dijo "Sea la luz" en lo antiguo. Esa palabra lleva en sí misma la luz, y si nos sometemos a ella, el Señor verá que resplandecemos.

Pero a lo que quería llamaros especialmente la atención es a esa promesa de que se enviarán ángeles en todas direcciones a fin de preparar los corazones incrédulos para la recepción de la verdad. Los ángeles de Dios se han replegado, ¿no es así? Son enviados. ¿Qué vais a hacer? Cuando salgamos de esta asamblea, dependiendo del poder de Dios, avanzando con su poder, en su presencia, con su gloria sobre nosotros, esperando que él se manifieste a sí mismo según su providencia en el tiempo y forma en que él determine, observad que el enviar primeramente a los ángeles, enviándonos después a nosotros, tiene por objeto que alcancemos aquellos corazones que los ángeles habrán preparado ya de antemano.

Por lo tanto, hermanos, nada tenemos que hacer en cuanto a ingeniar nuevos planes de acción, con sus dispendios propagandísticos. El plan de trabajo está ya trazado. Dios quiere que nos sumemos a su plan operativo. No inventéis intereses, sino más bien incorporaos al interés divino. Es todo cuanto nos pide el Señor.

Cuando él nos envía, debemos ir con esa promesa; está ante nosotros; debemos aprestarnos a realizar la obra que Dios ha dispuesto para nosotros de toda forma, en toda dirección. Ahí es donde nos encontramos. ¿No fue acaso así como sucedió en los días de los apóstoles? Una razón por la que quisiera que pudiéramos disponer de seis semanas más en las que estudiar juntos, es para considerar el libro de los Hechos. Podríamos entonces ver la forma en que Dios obra cuando se da libre curso a su voluntad. Pero podéis estudiarlo por vosotros mismos. Ese debiera ser ahora nuestro libro de texto. Así fue como obró al derramar la lluvia temprana, y es el libro de texto para mostrarnos cómo va a obrar en el tiempo de la lluvia tardía. Aquí tenemos un ejemplo de ello:

"Al pasar por las ciudades, les comunicaban las decisiones que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardaran. Así que las iglesias eran animadas en la fe y aumentaban en número cada día. Atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia" (16:4-6).

¡El Espíritu Santo les prohibió predicar la palabra en Asia! Y eso a pesar de que el Señor los había enviado a predicar el evangelio a toda criatura. "Y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió" (vers. 7).

Aquellos hombres sabían lo que significa ser dirigidos por el Espíritu de Dios. ¡También vosotros y yo lo hemos de saber! [Congregación: "Amén"]. Ese es así mismo el significado de los Testimonios, y la finalidad de nuestras reuniones. No abandonéis este lugar hasta que estéis preparados para reconocer la dirección del Espíritu de Dios. Ese es el objeto de nuestra reunión aquí.

Bien, no podían predicar más el evangelio en Asia ni en Bitinia, y todo cuanto podían hacer era avanzar hasta donde les fuera posible, en la única dirección que quedaba abierta ante ellos, de forma que descendieron hasta Troas; allí estaba el límite. No les era dado predicar en ningún lugar a sus espaldas; no podían ir a su derecha y aún menos a su izquierda, encontrándose al borde del mar. Esa era su situación. ¿Qué sucedería entonces? El Señor les dijo lo que debían hacer.

"Entonces, pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Una noche, Pablo tuvo una visión. Un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: ‘Pasa a Macedonia y ayúdanos’. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciáramos el evangelio. Zarpando, pues, de Troas, navegamos directamente a Samotracia, el día siguiente a Neápolis y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia. Estuvimos en aquella ciudad algunos días. Un sábado salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración. Nos sentamos y hablamos a las mujeres que se habían reunido. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo. El Señor le abrió el corazón para que estuviera atenta a lo que Pablo decía" (8-14).

¿Por qué quería el Señor que fueran a Macedonia? Para atender aquel interés que los ángeles del Señor habían suscitado ya previamente.

Cornelio buscaba también al Señor. Se le apareció un ángel, indicándole que buscara a Pedro, quien le predicaría palabras por medio de las cuales sería salvo. Pedro fue, pero sólo para atender un interés que había sido ya suscitado previamente. Felipe fue igualmente enviado a través de todo el país para encontrar al eunuco y atender el interés que ya se había suscitado en su mente y en su corazón.

Dejamos aquí ese punto. Habéis visto cómo el libro de los Hechos ha de ser a partir de ahora nuestro libro de texto en la obra de Dios: la forma en que él llevará adelante su obra, y el lugar que desea que ocupemos en ella. Y hermanos, tened presente que su palabra es verdadera.

Leamos un pasaje de Isaías al respecto de lo que el Señor quiere que hagamos y lo que tiene para nosotros. Recordaréis que me referí al capítulo 60 de Isaías. Leeremos ahora los dos últimos versículos: "Todo tu pueblo, todos ellos, serán justos. Para siempre heredarán la tierra; serán los renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme. El pequeño llegará a ser un millar; del menor saldrá un pueblo poderoso. Yo, Jehová, a su tiempo haré que esto se cumpla pronto".

Seguimos en el capítulo 61: "El Espíritu de Jehová, el Señor, está sobre mí, porque me ha ungido Jehová. Me ha enviado a predicar buenas noticias a los pobres, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de la venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los que están de luto" (vers. 1 y 2).

Y a continuación los dos últimos versículos de ese capítulo, junto con el comienzo del 62: "En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se gozará en mi Dios, porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió y como a novia adornada con sus joyas. Porque como la tierra produce su renuevo y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová, el Señor, hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones". Eso es lo que el Señor va a realizar ahora.

"Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré". ¿Qué decís a eso? ¿Teméis fatigaros? ‘Oh sí, he estado trabajando ya por mucho tiempo, y creo que ahora debiera ir a casa y descansar...’ Pero no: Es mejor que continuéis donde estáis, y reposéis ahí. Seguid, y obrad mientras reposáis.

"Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como un resplandor su justicia y su salvación se encienda como una antorcha" (62:1). Hermanos, os digo que si os atenéis a la reforma pro-salud y la vivís de acuerdo con la voluntad divina, no vais a necesitar descanso, puesto que estaréis obrando mientras reposáis, y no necesitaréis vacaciones. Os lo puedo asegurar por experiencia. Bien sabéis como durante estos últimos tres años he estado trabajando sin interrupción, y no he tenido vacaciones; no las he necesitado, ni las quiero. He estado en institutos y reuniones campestres, sin pausa entre unos y otros, sin descanso ninguno, a pesar de lo cual mi salud física no ha hecho sino fortalecerse. Y voy ha acabar mi estancia en esta asamblea de la Asociación General, en la que no he cesado de trabajar minuto a minuto desde temprano por la mañana hasta la media noche en algunas ocasiones, tan fresco como estaba al iniciarlas. Y así espero seguir. Habéis de aprender a depender de lo posible, más bien que de lo imprescindible. No es posible aguantar un fuerte ritmo de trabajo basándose sólo en el aporte mínimo imprescindible, pero es posible trabajar así año tras año, dependiendo de lo que está a vuestro alcance obtener. Si comprendéis la reforma sanitaria, os daréis cuenta de que las vacaciones carecen de sentido. Podemos, pues, decir también: "por amor de Jerusalén no descansaré". Me atrevo a hablar de este tema de la reforma pro-salud, pues mi ejemplo es positivo al respecto.

‘Puede afirmar eso porque tiene un sistema digestivo privilegiado’, dirá alguien. –No señor: tengo el estómago delicado, y desde hace años. He tenido que ser cuidadoso continuamente a fin de evitar desarreglos digestivos, pero para eso está precisamente la reforma pro-salud: para que sepamos cuidar de nuestra salud.

Así pues, atengámonos a esto: "Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como un resplandor su justicia y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las naciones tu justicia y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová te pondrá. Y serás corona de gloria en la mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán ‘Desamparada’, ni tu tierra se dirá más ‘Desolada’; sino que serás llamada Hefzi-bá {Mi deleite está en ella}, y tu tierra, Beula {Desposada}; porque el amor de Jehová estará contigo y tu tierra será desposada. Pues como el joven se desposa con la virgen, así se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo. Sobre tus muros, Jerusalén, he puesto guardas que no callarán ni de día ni de noche. ¡Los que os acordáis de Jehová, no descanséis!" (Isa. 62:1-6).

Cuando obremos sin descanso, y sin dar al Señor descanso, hay algo que va a suceder:

"Ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en la tierra! Juró Jehová por su mano derecha y por su poderoso brazo: ‘Jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo; sino que quienes lo cosechan lo comerán y alabarán a Jehová; y quienes lo vendimian lo beberán en los atrios de mi santuario".

"¡Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón ante los pueblos! He aquí, Jehová lo hizo oír hasta lo último de la tierra: ‘Decid a la hija de Sión que ya viene su Salvador [ese es nuestro mensaje]; he aquí su recompensa con él y delante de él su obra’. Y los llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová. Y a ti te llamarán Ciudad Deseada, No desamparada" (7-12). "¿Quién es este que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿Este, vestido con esplendidez, que marcha en la grandeza de su poder? –Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar" 63:1).

Es la venida del Señor. Los capítulos 63 al 65 de Isaías hablan de los cielos nuevos y la tierra nueva, y el 66 declara que permaneceremos por tanto tiempo como ellos, "y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dice Jehová" (vers. 23).

¿No veis que Isaías, desde el capítulo 60 al 66, va paralelo a Apocalipsis, desde el capítulo 13 hasta el final del libro? Es así como el Señor nos ha mostrado lo que está ahora a punto de hacer.

La Biblia entera rebosa eso mismo. Creámoslo; creamos al Señor y al mensaje que nos ha dado, junto al poder del mensaje que ha dado a cada uno. Que nadie salga de estas reuniones sin él.

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